martedì 4 giugno 2013

La pasión

La Pasión

Un único deseo, un deseo que le quemaba por dentro, las ganas de saltar al vacío, de bailar con el silencio de los arboles que se movían al son de los recuerdos vividos. Saltar al mar sin saber nadar, con el simple deseo de descubrir qué habría en el fondo, aunque el mar pudiera quemarle con el ansia incontrolada del latir utópico de un corazón dormido. Tropezando con las apetitosas palabras, quería tomar la fruta prohibida, tan deseada, tan misteriosa, que tenía miedo de que en realidad estuviera envenenada. Su mente, rendida ante un cuerpo débil, poco a poco iba desmayándose, arrodillándose. Las cadenas, ya no eran tan fuertes….

Dariasa Domínguez